¡Se lo merece, te lo mereces!

Victoria Narváez Kirkpatrick

Soy licenciada en Psicología, experta en EMDR y Mindfulness. Miembro del Departamento de Orientación del Colegio de Fomento Montealto.

Se acerca el mes de julio y con él las vacaciones de nuestros hijos, y debido a la sociedad en la que vivimos hoy en día, la mayoría de los padres trabajan. Nos encontramos entonces en una encrucijada, ¿dejo que pierda el tiempo en casa o intento buscar algo para que siga desarrollándose y formándose a la vez que se divierte?

Una posible solución y, desde mi punto de vista, bastante acertada, es la de apuntar a nuestros hijos (niños y adolescentes) a un campamento de verano, y ya que estamos, si es en inglés mejor.

Los campamentos de verano en inglés o summer camp son fantásticos para los niños. Además de pasárselo bien, hacen amigos, viven nuevas experiencias, aprenden de otros niños, se desarrollan a nivel emocional, practican deportes y, además, su nivel de inglés se ve incrementado. ¡Una verdadera maravilla!

Un summer camp puede aportar multitud de aspectos positivos a nuestros hijos, algunos de ellos son:

  • Diversión: Los campamentos de verano están planteados para niños y jóvenes, y por esta razón, están repletos de actividades que no dejan ni un minuto libre para el aburrimiento. De hecho, el objetivo principal es que los niños disfruten, se diviertan y guarden recuerdos inolvidables.

 

  • Deportes: muchos de nosotros tenemos miedo de que nuestros hijos se pasen los días de verano empantallados, ya sea delante de un ordenador, de un móvil o de la televisión. Qué mejor remedio que el summer camp, donde los niños no paran quietos, donde participan en una gran diversidad de actividades deportivas que hacen que estén constantemente activos, sin que ellos puedan darse cuenta.

 

  • Autonomía: aprenden a ser un poco más independientes, comienzan a hacerse responsables de sus cosas, por ejemplo, guardar su bañador después de su clase de natación, recoger las pelotas al terminar su partido de pádel, etc. y lo mejor de todo, es que nadie tiene que hacerlo por ellos.

 

  • Nuevos amigos: es la oportunidad perfecta para que los niños hagan nuevas amistades y compartan momentos de diversión. Esto les ayuda a socializarse, a desarrollar sus habilidades sociales y forjar grandes lazos de amistad.

 

  • Educación en valores: trabajo cooperativo, solidaridad, autoestima, responsabilidad, compañerismo, empatía, generosidad, aceptación del otro, etc.

 

  • Mejorar inglés: los niños aprenden inglés de forma natural, cuentan con profesores nativos que realizan divertidas actividades en inglés. De esta forma los niños aprenden o perfeccionan el idioma de una forma más distraída.

 

  • Adquirir nuevas habilidades: como la diversidad de actividades que se desarrollan es tan grande, los niños adquieren nuevas habilidades mientras se divierten.

 

  • Capacidad de comunicación: los niños querrán compartir con su familia y amigos todas las experiencias vividas en el campamento, por lo que se enriquecerán sus habilidades comunicativas y perfeccionarán su capacidad de oratoria.

 

  • Atención personalizada: los niños estarán rodeados de buenos profesionales que ayudarán a cada niño a aprender jugando.

 

  • Rutina y orden: aunque el summer camp está diseñado para que los niños se diviertan, también buscan fomentar el orden y la rutina. No debemos olvidar que el hecho de estar de vacaciones no implica que el niño pueda hacer lo que quiera.

Y tú, ¿te animas a apuntar a tus hijos al summer camp?

Nosotros te ofrecemos estas dos opciones:

Montealto Summer Camp

English & Sports Summer Camp

¡Se lo merece, te lo mereces!

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